La llegada de hijos a una relación de pareja es todo un reto, ya que se trata de una situación para la que quizás ambos miembros de la pareja no tienen experiencia, aunque hay casos en donde puede que un miembro de la pareja ya haya tenido hijos en relaciones previas.

Lo cierto es que cuando se convive un tiempo solo en pareja y de repente llegan los hijos, muchas veces eso supone un choque muy grande para la relación, en algunos casos se puede hasta llegar al divorcio, por ello hay que saber cómo enfrentar las situaciones que se puedan presentar.

Hay que querer un bien común

Para algunas mujeres la llegada de su primer hijo puede sr un hecho que haga que se olvide de todo lo que pasa a su alrededor, y eso en ocasiones incluye a su pareja sentimental, por ello es muy importante sentirse apoyado, saber que el hecho de tener un hijo es responsabilidad de dos, saber que se trata de una responsabilidad compartida.

Y es que hay que saber establecer prioridades y también es muy importante hacer planes en parejas, por ejemplo, un hijo debe ser querido por las dos partes, así como planeas también proteger tu casa contra robos, para ello llamas a los cerrajeros y pagas por su trabajo.

Hay que estar conscientes de que hay cosas que se pueden reparar, como una cerradura dañada, para lo cual te ayudan los cerrajeros, pero hay otras cosas que son imposibles de arreglar, como la confianza de la pareja en un matrimonio con problemas de base.

La mujer debe tener su espacio

Es muy importante que ante la llegada del bebé, la mujer tenga su espacio, que esta tenga en consideración el hecho de que se está en una nueva etapa y que en los primeros días del nacimiento del nuevo integrante de la familia, la prioridad es el bebé, que las hormonas están un poco alborotadas y que la mujer puede estar cansada y también con mucho dolor.

Por ello el apoyo del hombre es clave, es importante que este sepa que la mujer se decida a alimentar al bebe y que al menos por un mes, será dedicación casi en su totalidad a esa nueva tarea, luego habrá tiempo en que el hombre y la mujer podrán compartir.

Vale del mucho el apoyo del hombre para la mujer, que esta sepa que cuenta con un compañero, que puede encargarse de las cosas que por ahora ella no puede hacer, como la comida, el lavar ropa, organizar la casa, hacer compras de comida, entre otras actividades que quizás realizaba la mujer.

Es cuestión de entenderse

Si hay algún problema entre la mujer y el hombre, es importantísimo que esto se hable, que no se den las cosas por sentado, que n hayan caras y que no se explique el por qué de la situación, porque muchas veces por esa falta de comunicación, es que cada miembro de la pareja asuma cosas que quizás nada tienen que ver con la realidad.

Hay que recordar que tener un hijo es una bendición, y que puede ser algo complicado, pero que al final es algo hermoso y que si los dos querían tenerlo, es tiempo de asumir esa responsabilidad.