Cuando vives en pareja, debes tener presente que en un tiempo ocurrirá la llegada de los hijos. A todos les encanta vivir en pareja, pero muchas veces olvidan la preparación para la llegada de esos seres, que son el complemento de la felicidad.

Al llegar el primer hijo, por lo general inician las dificultades, porque el bebé necesita atención especial, y además no puedes ignorar tu ritmo de vida habitual más las nuevas responsabilidades de tener un bebé.

Muchas personas padecen una crisis emocional, porque sienten que no van a lograr superar toda la situación. Pero no te asustes, es una etapa que viven todas las parejas cuando se convierten en padres, necesitas paciencia, seguridad y aplicar la convivencia con estos tips.

Interés y esfuerzo por parte de ambos

Es muy importante y fundamental que ambos tengan interés, esfuerzo y disposición, como lo hace el cerrajero cuando evalúa el nivel de seguridad de tu hogar, porque hay momentos en que los que la rutina puede afectar emocionalmente a las personas.

Así que tomen un momento y úsenlo para organizar las actividades y coordinarse de manera consciente, pronto verás que encontrarán el momento para cada actividad e inclusive el tiempo para ustedes como pareja, que es muy importante.

Reparto de responsabilidades

Hay responsabilidades que generan mucho estrés, en especial si existen otros compromisos, pero igual los niños deben ser llevados a la escuela, buscarlos, ayudarlos a sus quehaceres, la consulta pediátrica y muchas más.

Pero necesitan dedicar tiempo a éstas actividades, pero si una sola persona se dedica a todo ello, es muy difícil de cumplir, sin descuidar otras responsabilidades.

Es por eso que éstas deben ser compartidas, y así lograr parte de solución a los conflictos y hacer la vida familiar más agradable.

Evitar el descuido personal

Un error muy común en los padres, es que con la llegada de los hijos se olvidan de ellos como persona, al contrario tienen que darse valor, no olvidar las amistades que has mantenido toda la vida.

Mantén presentes tus metas personales, considera que el tener hijos debe ser un empuje para mejorar, tal vez sientes que siempre tu tiempo está colapsado, pero si se organizan lograrán mejorar todo.

Utilicen 20 minutos diarios para hablar

Es importante mantener la comunicación, y no sólo acerca de las responsabilidades y los quehaceres… Dedíquense 20 minutos como tiempo mínimo para hablar en pareja.

Esto no significa que están descuidando a los hijos, es una manera de cambiar la rutina, después que acuesten a sus hijos, pueden tomar los 20 minutos para compartir en pareja, para hablar sobre temas personales y compartir.

Magnificar lo bueno y minimizar lo malo

Por lo general, en las relaciones existen pequeños desacuerdos, no te preocupes, es algo muy normal… sólo que hay que tener la sabiduría para resolverlo sin alterar la convivencia del hogar.

La mejor manera de mantenerse estable es no discutir, se pueden tratar las cosas de una manera sana. Deben aprender a tolerar de ambas partes, que existen cosas que no agradan del otro, pero esto no debe ocupar el primer lugar.

En cambio, procuren reforzar lo positivo, destacar lo bueno de su relación, por alguna razón han logrado superar muchos obstáculos, y ahora son padres.